sábado, 1 de enero de 2011

To live is to die.

Me identifico mucho con Metallica, sus letras (no todas) me identificaron en algún punto de mi vida. 

Y si aun no lo hicieron, supongo que en algún momento lo harán.
             Cada rasgueo, cada nota, cada palabra, cada solo de guitarra, cada grito, cada puteada "version inglish", la siento propia. 
                                              No me siento una simple seguidora, me siento mucho más que eso. No tengo todo sus discos, no me leí toda la biografia de internet, nose ni que año nacieron. (Esto podría producir puteadas de otros fans) pero más de una vez lloré escuchandolos, sabiendo que estuvieron en Argentina, y no los vi. Ver un video de cuando tocaron acá, y LLORAR. Un llanto de lo más profundo, más de uno. Ese nudo en la garganta que te ahoga, y querés gritar "AND NOTTHING ELSE MATTERS CARAJO!"
                             
                                 Los adoro a ellos & su música. 
      
O talvez, lo que producen en mí.                

 Una a d o r a c i ó n eterna.     

 [Mi vieja siempre me carga diciendo que si así lloro viendo los videos, no se quiere imaginar como me voy a poner el día que los vea en vivo] Eso también lo pensé. Entraría en shock emocional seguro.  

               Seguiría escribiendo, pero me tengo que ir a soñar con Ellos.

                                                                          Adieú, \m/

1 comentario:

  1. ObseciooooooooN! Jajaja Metalmaniatica sos vos en vez de beatlemaniatica Jeje

    ResponderEliminar